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June 14, 2010
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LA DAMA O EL TIGRE, Y EL FINAL.
(Basado en el cuento de Frank Stockton)
Por: Santiago Quiroz

Recuerdo la primera vez que leí La dama o el tigre, de Frank Stockton. Me impactó. Me pareció uno de los mejores finales de cuento corto que había leído en mi vida, mágico, escalofriante y brillante: "¿Qué salió de la puerta, la dama o el tigre?". Pues bien, para esta entrega, en vista de que no se me ocurre que escribir, simplemente escribiré el final de La dama o el tigre según mi visión del mundo y la literatura. Pero antes, hago un pequeño resumen del libro de Stockton (que escribo yo mismo y que no he bajado de ninguna página de Internet):

Hace muchos años vivió un rey que tenía una manera muy particular de administrar justicia. Cuando un hombre era acusado de un crimen no se le hacía un juicio, no importaba si era culpable o inocente, ni siquiera se tenía en cuenta la gravedad del crimen. En vez de eso, era puesto en una enorme arena que el rey había construido especialmente para ese fin. De un lado de la arena salía el prisionero. Del otro lado había dos puertas. Detrás de una de las puertas había un feroz y hambriento tigre. Detrás de la otra, una hermosa dama. Ésta era escogida para que su estatus de sangre fuera digno del prisionero. Éste tenía que escoger entre las dos puertas. Si escogía la del tigre, era declarado culpable y sentenciado a muerte automáticamente. El tigre, por supuesto, ejecutaba la sentencia. Si escogía la puerta de la dama era declarado inocente y debía casarse con la dama. No importaba si el hombre estaba casado antes. Esa era la voluntad del rey. Estas exhibiciones estaban abiertas al público, y naturalmente la concurrencia era enorme.

Pero no debo salirme del tema. Bien, un día el rey se enteró de que su hija estaba involucrada románticamente con un cortesano cuyo rango no era ni de lejos digno de la princesa. El hombre fue entonces tomado como prisionero y obligado a tomar la prueba de la arena. El rey mismo se encargó de conseguir el tigre más feroz que pudiera haber y la dama más hermosa de la que el cortesano fuera digno. La princesa conocía a esta dama. La había visto muchas veces en la corte hablando con su amado. La princesa creía que coqueteaban. Le parecía que ambos estaban involucrados, y aún más, que estaban enamorados.

El día del juicio la arena estaba repleta. La familia real estaba en el palco especial reservado para ellos, inclusive la princesa. Antes del juicio, ella había investigado en que puerta estaba el tigre y en que puerta la dama. Cuando el prisionero salió a la arena, la princesa, sin que nadie la viera excepto el prisionero, señaló la puerta de la derecha. El hombre no lo pensó dos veces y fue hacia la puerta que le había señalado la princesa.

El cuento termina con una interrogante: "¿Qué salió de la puerta, la dama o el tigre?".

Y ahora mi versión del final:

La puerta se abrió con un crujido. La luz no llegaba a iluminar el interior de la habitación, así que el resultado de la elección era un misterio. El joven esperó impávido a que la dama saliera de la oscuridad, seguro de que la princesa había salvado su vida. No tuvo que esperar mucho. El tigre estaba hambriento, y el prisionero olía demasiado bien. El felino estuvo en frente de él antes de que el reo se diera cuenta de que su amada le había indicado la puerta en la que se refugiaba el tigre. El cerebro del joven entró en shock, pero sus instintos lo hicieron correr. Aún así, no tenía caso. El tigre no lo dejó alejarse más de dos pasos antes de abalanzarse sobre él. No fue sino hasta que sintió las garras del tigre despedazando su pecho y sus fauces devorándolo mientras que aún era consciente que se dio cuenta de que su sentencia de muerte no había sido dictada por el rey ni por el mismo, sino por la mujer que amaba.

Mientras tanto, la multitud enloquecía y celebraba la hazaña del tigre. El rey y su corte aplaudían, pues otro criminal había sido justamente castigado. Solo la cara de la princesa se mantuvo en blanco. No mostró expresión alguna, solo observó como el tigre devoraba el cadáver de su amante.

Más tarde ese día, la dama detrás de la puerta de la izquierda fue puesta en libertad. Lo primero que la doncella hizo fue regresar a su casa a limpiarse. Después de todo, había pasado un día encerrada en ese húmedo y oscuro cuarto esperando el juicio. No estaba segura de si había amado al acusado, pero sin duda alguna sentía tristeza ante su muerte. Pero bueno, primero tenía que lavar su cuerpo y su cabello. Después, quizás se permitiría derramar algunas lágrimas por la muerte del joven.

La dama vivía sola en una casa en la falda de la montaña. Se encontraba cerca del sendero que llevaba a la cima. Ya era de noche cuando la doncella entró en su morada.  Una vez hubo entrado, vio que no estaba sola. Sentada en una silla se encontraba la princesa. La dama se sorprendió de verla, especialmente considerando que el rey había ordenado que estuviera con un guardaespaldas en todo momento para prevenir que incidentes como los del joven que había sido devorado ese día volvieran a ocurrir. Pero hay estaba, sentada en la silla favorita de la joven.

—Su majestad—saludó la dama, y se inclinó como era costumbre. La princesa se incorporó y caminó hacia ella. La dama esperó en reverencia pacientemente a que la princesa dijera algo, pero esta permaneció muda en todo momento. Finalmente, la princesa produjo un cuchillo de su bolsillo, y desgarró la garganta descubierta de la mujer inclinada. Esta chilló como lo hace un cerdo cuando está siendo degollado, cada vez menos a medida que se desangraba.

La princesa salió de la casa y tomó el sendero que la llevaría a la cima. La luna llena brillaba majestuosa en el cielo estrellado. Finalmente, la princesa alcanzó su destino: un risco en la cima de la montaña. Murió al chocar contra las rocas en el fondo del abismo.

Tres días después la arena estaba llena. Todos querían saber el destino del guardaespaldas de la princesa, que se había quedado dormido durante el trabajo, y había así permitido que la princesa escapara y que cayera de un risco en la montaña. El hombre aterrado entró en la arena y caminó hacia las puertas. Después de varios minutos, escogió la puerta de la derecha. ¿Qué salió de la puerta, la dama o el tigre?

FIN
No soy la primera persona en escribir el final de este cuento, y estoy seguro de que no seré la última. Es incluso probable que ya alguien haya imaginado un final así. También sé que esto no está tan bien escrito. Pero creo que no está tan mal para haber sido hecho en una tarde de afán antes de clase. Para la clase de Escrituras y Mediaciones de la Pontificia Universidad Javeriana, con Grace.
:iconfativela:
Fativela Featured By Owner May 4, 2011
Pues en mi opinión sobre el final de la dama o el tigre, es que:

Cuando el joven caminó hacia la puerta derecha, ya sabía lo que le esperaba, una muerte atroz tras unos grandes colmillos. Pues en las conversaciones que tenía con la princesa a escondidas del rey y siendo tanto el amor que sienten el uno al otro, ambos preferían la muerte antes de estar separados. Sin dudar, tomó la puerta que le indicaba la princesa.

Siendo la princesa muy audaz y habiendo investigado antes del juicio qué había detrás de cada puerta, la princesa hizo una proposición a la dama que se encontraba detrás ella, la premiaría con muchos tesoros a cambio de renunciar al futuro junto al hombre que abriría la puerta.

La dama no estaba muy convencida ya que aunque no fuese correspondida por el amor del joven apuesto porque el corazón de éste pertenecía a la princesa, la dama tendría una oportunidad más para encontrarse con el joven.

Pero siendo una u otra puerta, era inevitable que la princesa huyera esa noche del castillo con o sin su amado, pues su padre le arrebató la posibilidad de unirse a su amado y de ser feliz a su lado.

Los ojos de la princesa se llenaron de lágrimas, el pesado atuendo de la realeza cubría su hermoso cabello y evitaba la mirada de su padre por la decisión que había tomado.

Cuando el joven abrió la puerta, se encontró muy confundido, pues prefería la muerte y eso esperaba, pero se encontró con la bella dama quien se encontraba de espaldas a la puerta que se abrió. La confusión se volvió alegría cuando reconoció la sonrisa de su amada princesa, pensó que estaba soñando mientras se celebraba el matrimonio hasta que se dio cuenta que era real, pues la princesa había cambiado su lugar con la dama y habiéndose concluido la ceremonia, se marcharon muy lejos con las riquezas dadas por el rey.

Cuando el rey se dio cuenta de lo sucedido, no pudo hacer nada al respecto, pues su palabra era dejar en libertad al prisionero al no ser devorado por el león y dejar que fuera feliz. La dama no era culpable de los actos de la princesa, se le permitió regresar a su casa.

Conmovido por lo sucedido y al haber pasado algún tiempo, perdonó a su hija y a su ahora esposo, pidiéndoles regresar al castillo. La princesa aceptó las disculpas de su padre, pues también le amaba, pero la decisión estaba tomada desde el día del juicio: Huir esa noche del castillo con o sin su amado. Por lo que el rey tuvo que aceptar la decisión de la princesa y romper por medio del perdón la tiranía con la que se había reinado desde hacía ya muchas generaciones.

Fatima Velázquez Muñiz (R)
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:iconsantiagoqu:
santiagoqu Featured By Owner May 4, 2011
"Pues en las conversaciones que tenía con la princesa a escondidas del rey y siendo tanto el amor que sienten el uno al otro, ambos preferían la muerte antes de estar separados".
No está mal, pero critico el uso de tiempos verbales en "siendo tanto el amor que sienten el uno por el otro, ambos preferían la muerte antes de estar separados". Siento que el primer verbo, "sienten" debería estar en pretérito, ya que todo lo demás está en pasado...
...pero no me lo pongas a mi de comentario. ¡Publícalo en tu propio perfil! Y bienvenida a deviantart.
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